EL NOMBRE CÓSMICO: descubre tu propia vibración

El Nombre Cósmico es una clave vibratoria, un salto cuántico en el desarrollo personal, una frecuencia vibratoria que nos permite sintonizarnos con el Cosmos además de definir la situación o misión personal que llevamos a cabo en la vida.

El nombre Cósmico es una vibración, una clave personal que cada uno de nosotros debe afinar y desarrollar. Su vocalización o mantralización va más allá de una mera pronunciación, persigue elevar nuestra vibración ayudándonos a despertar nuestra conciencia como el diapasón que vibra alto y estremece a los corazones humanos.

Los Nombres Cósmicos, así como pueden darse a través de comunicaciones telepáticas con los Guías, pueden también ser recibidos en forma muy personal e íntima a través de un sueño, una visión o una forma de manifestación interior. Pero la forma más segura de confirmarlo es mediante el acceso a nuestro Registro Akáshico.

Este Nombre, buscar develar el registro reencarnativo de las experiencias pasadas por la persona. Nos arroja luces de lo aprendido a través de las innumerables vidas vividas y de los errores cometidos. Nos acerca por tanto, a una posible respuesta del ser interior de cada ser humano, del Quién Soy Yo.

Nuestro Nombre Cósmico, nos devolverá nuestro pasado, corregirá nuestro presente y señalará nuestro futuro. Es, pues, una herramienta clave que tenemos cada uno de nosotros y que surge con el proceso mismo de INDIVIDUALIZACIÓN del Espíritu (Creación).

La terminación del Nombre surgirá producto de la identificación con el camino espiritual, por lo cual, el conocimiento de ésta, nos transportará a alguna otra época en que iniciamos en andar.
Con la constancia y la perseverancia propia del caminante, llegaremos a darle utilidad, pero dependerá más de nuestra compenetración y de la actitud con que enfrentemos esta iniciación, lo que hará que alcancemos el fin deseado o sea una expansión de conciencia.

Este nombre es personal, no debe comunicarse abiertamente al mundo, porque tiene el poder y representa a nuestra divinidad. El respeto y el uso es personal e intransferible.

Dice en Apocalipsis, capítulo 2, versículo 17: El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice… “Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe”.

 

César Dupuy - Director de EARA
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STARSEEDS: Descubre el Origen de tu Alma

Se denomina STARSEEDS (Almas viajeras) a aquellas almas que antes de su primera encarnación en nuestro planeta pasaron por otro sistema solar u otro lugar del "universo". Algunas de nuestras características actuales, que siempre han estado presentes en nosotros porque son parte de nuestra esencia (alma, espíritu), son debidas a ese paso por otros sitios.

 

Encontrar tu origen estelar, el origen de tu alma, se puede hacer principalmente leyendo los archivos akáshicos, tu registro en concreto, que no es otra cosa que el banco de memoria de tu alma, y no es algo que esté especialmente oculto para nadie. Siempre con el permiso del Yo Superior, alguien que sea lo suficientemente hábil y sepa como acceder a los registros, puede revelarnos una gran cantidad de información acerca de nuestro origen estelar. Este origen define lo que se denomina "grupos de almas", y se conocen algunos de los grupos principales tales como los procedentes de Alfa Centauro, Beta Centauro, Sirio, Procian, etc. 

Algunos famosos místicos y gurús espirituales son conocidos starseeds que han hecho pública la información del origen de su alma, por ejemplo, Eckhart Tolle, de quien se sabe que es un Mintakan, del cinturón de Orión.

Para muchas personas, que tienen presentimientos, que saben que hay algo más que no pueden entender y que buscan dar un salto cuantitativo en su evolución espiritual, es una información muy importante.

Evidentemente este viaje como Starseed viene de lejos, desde nuestra llegada aquí han podido pasar cientos de vidas en la Tierra y hemos acumulado miles de experiencias como humanos. Pero si alguna vez te has preguntado de dónde vienes, quizás tengas en tus registros akáshicos la respuesta que estás buscando.


Elixires Primordiales-Elixires de Poder

La definición más llamativa de elixir es fluido maravilloso o remedio mágico, la típica palabra brebaje de las antiguas tradiciones herméticas, más concretamente por los alquimistas en el antiguo Egipto. En el presente, los elixires han sido decodificados desde el mismo núcleo del Akasha, develados a través del Espíritu Activo de la Fuente y los mismos son totalmente dinámicos e interconectados con el Universo todo.

Una de las principales características de los Elixires Akáshicos es que los mismos no se encuentran encasillados en sectores fijos, con divisiones típicamente polares que brindan o muestran otros sistemas terapéuticos, sino que son arquetipos móviles en constante evolución energética. Este modelo dinámico es inclusivo y dúctil, ya que la persona toma conciencia de sus bloqueos y reactiva en forma inmediata su conexión con su Yo Superior y a su vez con la Fuente de Vida. Al hacerse consciente de su realidad, acciona en función de ello y se hace cargo de los procesos internos, reflejándose este maravilloso acto en su exterior.

Los elixires akáshicos son catalizadores únicos de la información que subyace en nuestra propia alma encarnada. Es por ello que el Terapeuta Akáshico tiene a su alcance las herramientas con las cuales abordar la enorme tarea de la dinámica de la entrevista con el consultante, sobre todo la escucha activa y la canalización brindada por el Yo Superior del mismo, para implicar al consultante en su propia dinámica inconsciente y lograr cambios significativos en su vida.

Las esencias Madre de los elixires provienen de una canalización y protocolo específico a partir de las siete piedras de poder akáshicas, las cuales liberan sus fluidos puros y cristalinos.

Los 33 elixires derivados, contienen una combinación única de dosis y esencias madre, codificados desde el éter universal, y activados por la misma Fuente. 

Nuestro cuerpo físico está compuesto en un ochenta por ciento por agua y, además, porque los remedios se preparan utilizando el agua como elemento base. Así es como toda la naturaleza de los remedios se expresa a través del vínculo con los cuatro elementos que se encuentran en la base de la vida misma y son, por lo tanto, determinantes e imprescindibles, como el quinto elemento, el éter sin el cual los cuatro elementos primigenios simplemente no existirían como tales, ya que estarían desconectados entre sí.

La Terapia de Reconexión Akáshica es la única que trabaja actualmente con el Éter como elemento básico y primordial, el cual está presente en todo el protocolo de preparación y obtención de los elixires akáshicos de poder.

No existe curación posible si no va acompañada por una actitud mental distinta, por la tranquilidad y la felicidad interior. La única condición que debe tener en cuenta quien experimenta por sí mismo este método es que aprenda a reconocer honestamente los propios estados de ánimo, asociarlos con los remedios y confiarse a ellos para recuperar el bienestar.

La Terapia de Reconexión Akáshica considera a estos elixires proyecciones de la propia Fuente de todo lo existente, por cuanto cada uno de ellos canaliza una vibración energética que responde perfectamente a determinadas características del ánimo humano. Los treinta y tres elixires más sus siete tinturas madre, por tanto, se relacionan con el paciente en función de un intercambio energético que podría definirse como "chispa divina", o también como "potencial espiritual", y que se clasifican de acuerdo con este potencial. Por lo tanto, cuando un obstáculo se interpone entre nuestra personalidad y nuestro potencial espiritual, nuestro campo energético produce una vibración distorsionada que, con el tiempo, puede degenerar y activar un malestar de tipo físico.

La combinación precisa de los elixires primordiales resulta en la obtención única de codones akáshicos de poder, triplete de elixires primordiales o esencias madre, que recupera la información en las hélices de nuestro ADN etérico, llevándonos a reubicar y consolidar nuestro verdadero destino, realineándonos con la Fuente al recordar todas las capacidades y herramientas ya adquiridas, de manera de comenzar en el camino de perfeccionarnos aún más.

Estos codones etéricos encuentran y eliminan de raíz los implantes etéricos que la raza humana aún no ha podido detectar fehacientemente, clasificándolos en 7 implantes genéricos y arquetípicos, como el miedo, la angustia ancestral, lo genético y heredado de nuestros padres e incluso la típica culpa.

Los implantes etéricos son programas que se autoejecutan en forma inconsciente, llevándonos a experimentar sucesos que no corresponden con nuestra energía de avance y crecimiento en todos los niveles, además de ejercer mecanismos de control sobre nuestra especie.

El objetivo prioritario de los elixires akáshicos es el de relacionarnos con nuestras características básicas, para devolverlas a su primitivo equilibrio y, por consiguiente, y a través de su vibración energética beneficiosa, recordándonos quiénes somos y cuáles son nuestras auténticas potencialidades. Así, restablecidos, podremos por fin volver a alcanzar aquellas características primarias que forman nuestro bagaje de recursos, y que nos permiten reconocer nuestra unidad y nos confieren integridad permanente.

 

César Dupuy - Director de EARA
Fundador de EARA y canalizador de los 7 elixires primordiales y de los 33 elixires Akáshicos de Poder
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¿Qué son los Registros Akáshicos?

También conocidos como la memoria central del Universo o la Biblioteca Divina, los Registros Akáshicos contienen en forma energética la información del pasado, el presente y todos los futuros posibles en potencia, de todo lo que existe en el Cosmos. Todas las evoluciones posibles del ser humano están escritas en los Registros Akáshicos, como también la historia completa del recorrido que cada alma ha realizado desde su nacimiento, pasando por todas las diferentes etapas evolutivas que atravesó  a lo largo de sus diferentes encarnaciones.

Nuestra matriz, la esencia de la que estamos hechos, está definida en los Registros Akáshicos. Y es a los Registros Akáshicos a donde un clarividente Akáshico accede para ir a buscar las informaciones clave que le sirvan a quien lo consulta, para resolver sus conflictos internos y externos, y lo ayuden a descubrir quién verdaderamente es. Porque sólo conociéndose mejor a sí mismo, expandiendo su conciencia, y siendo consciente de cuál es su misión espiritual, sabrá para qué está aquí. Y sólo cumpliéndola, alcanzará la paz interior y por añadidura, la felicidad.

Es esta verdad la que se esconde detrás de las inquietantes preguntas que todos nos hemos hecho alguna vez: ¿cuál es el sentido de mi vida? ¿Para qué vine a este mundo? ¿Quién soy? ¿Hacia dónde voy? ¿Qué es lo que debo hacer para sentirme pleno y saciado con lo que haga, sin quedar insatisfecho como me ocurre siempre, por más actividades que emprenda, personas que conozca o cosas que consuma?

De esta manera, esta memoria central del universo nos permite indagar y redescubrir cada faceta de nuestro verdadero ser.